Marie Bochet, POMA Ambassador

news-1De buenos encuentros nacen bonitas historias… y así ha sido entre Marie BOCHET y POMA, señala Christian BOUVIER, Vicepresidente del Directorio POMA y Director Comercial: “Nuestro encuentro y la colaboración con Marie se han desarrollado bajo el signo de la sencillez y la naturalidad, basados en un espíritu y valores compartidos, esa actitud ante la vida que comparten las personas marcadas por la cultura de la montaña. Valores fuertes que se expresan en estos territorios de gran exigencia, donde todos los días hay que estar dispuesto a luchar y entregarse al 100%.

Marie encarna estos valores de la montaña de forma ideal. Además, su trayectoria vital y deportiva es para todos un modelo de voluntad, coraje y trabajo para alcanzar  la excelencia.”

Natural del Beaufortin (Saboya), Marie BOCHET nació con una agenesia (malformación en su antebrazo y mano izquierda). Desde sus comienzos en el Club des Sports de Les Saisies y luego en el Ski Club de Arêches-Beaufort, Marie ya se entrenaba con todos los esquiadores… ¡Y causaba sensación!

En el 2010 participó en sus primeros Juegos Paralímpicos, aunque en Vancouver se le escaparon los podios… Tres años de trabajo y de entrenamientos intensivos más tarde, llega el éxito. Con 19 años, en los Campeonatos del Mundo de Handiski del 2013, Marie BOCHET lo gana todo… ¡5 títulos mundiales!

El pasado invierno con los Juegos Paralímpicos de Sochi llegó su consagración suprema: 4 medallas de oro en descenso, súper gigante, gigante y súper combinada. ¡Es una hazaña histórica única!

Marie añade: “Mi motivación sigue siendo igual de fuerte… Quiero superarme, entregarme cada vez más para aportar una visión de esperanza, y transmitir a todos los que sufran una discapacidad las ganas de realizarse a través del deporte”.

La embajadora de POMA lleva hasta lo más alto los colores de la excelencia francesa, y acaba de ser galardonada con el premio Laureus 2013 al mejor deportista con discapacidad. En una gran ceremonia celebrada en Kuala Lumpur, Malasia, los encargados de entregar el premio fueron Éric Cantona y Franz Klammer.